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Cambios 23 noviembre 2021 texto
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Cambios 23 noviembre 2021 texto
CAMBIOS EN LA VIDA ESPIRITUAL Salvador Thomassiny
Cualquiera que haya leído las anteriores lecciones, podría llegar a pensar que son cambios muy radicales en nuestra forma de concebir la relación Dios-hombre-Dios, y que todo lo establecido en nuestra Iglesia es suficiente para llegar a la meta de llegar a ser más que hijos de Dios, según san Juan en su I carta, cap. 3: 2
“Carísimos, nosotros somos ya ahora hijos de Dios; mas lo que seremos algún día no aparece aún. Sabemos, sí, que cuando se manifestare claramente Jesucristo, seremos semejantes a Él en la gloria, porque le veremos como Él es”.
O lo que nos dice San Pablo en Colosenses cap. 3: 1 a 4
“Ahora bien, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas que son de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios Padre; saboreaos en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Porque muertos estáis ya, y vuestra nueva vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando aparezca Cristo, que es vuestra vida, entonces apareceréis también vosotros con él gloriosos”.
Muy clara la idea: No hemos llegado al punto deseado por Dios, y solamente cuando Jesús sea conocido en plenitud, sabremos lo que debemos ser, porque es entonces cuando veremos qué debe ser el hombre, pues es Jesús quien nos manifiesta claramente quienes debemos ser nosotros.
CIC: 1701. “Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación” (GS 22, 1). En Cristo, “imagen del Dios invisible” (Col 1,15; cf 2 Co 4, 4), el hombre ha sido creado “a imagen y semejanza” del Creador. En Cristo, redentor y salvador, la imagen divina alterada en el hombre por el primer pecado ha sido restaurada en su belleza original y ennoblecida con la gracia de Dios.
Así que el mismo Catecismo nos marca el camino. ¿Queremos ser verdaderos hombres? Cristo es el modelo, y en la medida que vamos conociéndolo, vamos sabiendo qué soy y cómo debo actuar.
Los cambios son debido a que el conocimiento de Jesús ha sido paulatino, y esto viene sucediendo desde el tiempo de Adán, pero por razones de espacio vayamos solamente a
Analizaremos algunos cambios sucedidos de Jesús en adelante:
Hechos de los apóstoles Cap. 10: 9 a15
El día siguiente, mientras estaban ellos haciendo su viaje, y acercándose a la ciudad, subió Pedro a lo alto de la casa, cerca del mediodía, a hacer oración. Sintiendo hambre, quiso tomar alimento. Pero mientras se lo aderezaban, le sobrevino un éxtasis, y en él vio el cielo abierto, y bajar cierta cosa como un mantel grande, que pendiente de sus cuatro puntas se descolgaba del cielo a la tierra, en el cual había todo género de animales cuadrúpedos, y reptiles de la tierra, y aves del cielo. Y oyó una voz que le decía: Pedro, levántate, mata y come. Dijo Pedro: No haré tal Señor, pues jamás he comido cosa profana e inmunda. Le replicó la misma voz: Lo que Dios ha purificado, no lo llames tú profano. Esto se repitió, por tres veces; y luego el mantel volvió a subirse al cielo.
Hechos Cap.15: 1 a 33. Pablo corrige a Pedro
En este pasaje se ve la enorme resistencia al cambio, aferrándose a lo antiguo, pues como era lo mejor hasta antes de ese momento, se resisten a llevarlo a cabo. Al final acceden, pero eso sí, poniendo una condición “antigua” (no ceden del todo).
Algunos que bajaron de Judea enseñaban a los hermanos: -Si no os circuncidáis según la costumbre mosaica no podéis salvaros. Se produjo entonces una conmoción y controversia no pequeña de Pablo y Bernabé contra ellos. Decidieron que Pablo y Bernabé, con algunos otros, acudieran a los apóstoles y presbíteros de Jerusalén, para tratar esta cuestión. Así pues, ellos, enviados por la Iglesia, atravesaron Fenicia y Samaría, narrando detalladamente la conversión de los gentiles y causando gran alegría a todos los hermanos. Cuando llegaron a Jerusalén fueron recibidos por la Iglesia, por los apóstoles y los presbíteros, y contaron lo que Dios había realizado por mediación de ellos. Pero se levantaron algunos de la secta de los fariseos que habían creído y dijeron: -Es necesario circuncidarles y ordenar que cumplan la Ley de Moisés. Los apóstoles y los presbíteros se reunieron para examinar esta cuestión. Después de una larga deliberación se levantó Pedro y les dijo: -Hermanos, vosotros sabéis que desde los primeros días Dios me eligió entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la palabra del Evangelio y creyeran. Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio a favor de ellos, dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros; y no hizo distinción alguna entre ellos y nosotros, purificando sus corazones con la fe. ¿Por qué tentáis ahora a Dios imponiendo sobre los hombros de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos llevar? Nosotros, por el contrario, creemos que somos salvados por la gracia del Señor Jesús, de la misma manera que ellos. Toda la multitud calló y escucharon a Bernabé y a Pablo contar los milagros y prodigios que había obrado Dios por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron de hablar, Santiago contestó: -Hermanos, oídme: Simón ha contado cómo desde el principio Dios se dignó elegir entre los gentiles un pueblo para su Nombre. Con esto concuerdan las palabras de los Profetas, según está escrito: «Después de esto volveré» «y reedificaré la tienda caída de David», «reconstruiré sus ruinas y la levantaré de nuevo», «para que busquen al Señor los demás hombres» «y todas las naciones sobre las que ha sido invocado» «mi Nombre.» «Así dice el Señor, que hace estas cosas» «conocidas desde la eternidad». »Por lo cual estimo que no se debe inquietar más a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba para que se abstengan de lo contaminado por los ídolos, de la fornicación, de los animales estrangulados y de la sangre; porque desde generaciones antiguas Moisés tiene en cada ciudad quienes le predican en las sinagogas cuando le leen todos los sábados. Entonces les pareció bien a los apóstoles y a los presbíteros, y a toda la Iglesia, enviar a Antioquía con Pablo y Bernabé a algunos varones elegidos de entre ellos: a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, destacados entre los hermanos. Con ellos les enviaron este escrito: «Los apóstoles y presbíteros hermanos, a los hermanos de la gentilidad que viven en Antioquía, Siria y Cilicia: saludos. Puesto que hemos oído que algunos salidos de entre nosotros -pero que nosotros no hemos enviado- os han desconcertado con sus palabras y os han llenado de inquietud, unánimemente nos ha parecido oportuno elegir a unos hombres y enviarlos donde vosotros en compañía de nuestros queridísimos Bernabé y Pablo, hombres que han entregado su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Enviamos por lo tanto a Judas y Silas, que os comunicarán de palabra estas mismas cosas; porque hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros no imponeros más cargas que las necesarias: abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de la sangre, de los animales estrangulados y de la fornicación. Obraréis bien al guardaros de estas cosas. Que tengáis salud». Ellos, después de despedirse, bajaron a Antioquía, reunieron a la muchedumbre y entregaron la carta; y al leerla se llenaron de alegría por estas palabras de consuelo. Judas y Silas, que también eran profetas, alentaron y confortaron a los hermanos con un largo discurso. Pasado algún tiempo, fueron despedidos en paz por los hermanos, para volver a quienes les habían enviado.
Como está visto, los cambios son necesarios, muy dolorosos, por supuesto, pero así lo decide nuestro Creador, por lo tanto el criterio humano debe ceder ante el Divino.
Ahora vayamos a los escritos de Luisa:
14-35 Junio 11, 1922 “Estaba pensando entre mí: «Cómo será que también la vida espiritual sufre tantos cambios, mientras se está convencido de que éste debe ser mi camino, cuando menos se piensa ya se ha saltado a otro lado, sufriendo quién sabe cuántos desgarros dolorosos que hacen sangrar al corazón; se puede decir que por los tantos cambios que se sufren, es un continuo martirio.»
Nos damos cuenta, Luisa no es la excepción de este aferrarse a lo pasado, a lo que cree lo mejor, y con lo que su vida espiritual, según ella, está completa.
Entonces mi dulce Jesús, moviéndose en mi interior me ha dicho:
«Hija mía, es verdad que la vida espiritual debe ser un continuo martirio, porque debe ser semejante al primero y al más grande de los mártires, el cual fui Yo, y si no fuera así, no se puede dar verdadero nombre de vida espiritual, sino larva y sombra de ella…
“OJO”.- Si no nos sometemos al cambiar, nos quedaremos en la etapa de “larva, sombra”
…Además, es necesario que sufra varios cambios, y esto es para hacerla llegar a debida estatura y para volverla noble, bella y perfecta…
Pongamos atención a esto, si dice que son para llegar a debida estatura, volver noble, bella y perfecta nuestra vida espiritual, ES QUE AÚN NO TIENE LA ESTATURA DEBIDA, QUE NO ES NOBLE, NI TODO LO BELLA QUE DEBE SER, Y AUN ES IMPERFECTA.
…Si la misma naturaleza humana, menos importante, sufre quién sabe cuántos cambios para hacerla llegar a la debida estatura, mucho más la espiritual que es más importante y superior a la vida natural, es más, la vida natural simboliza a la vida espiritual. Observa un poco cuántos cambios sufre la vida natural: ella es concebida dentro del seno materno y está ahí por nueve meses para formar bien el cuerpecito, y cuando está formado es obligado a salir, y si quisiera continuar dentro moriría, porque faltando el espacio para crecer se sofocaría, arriesgando su vida y la de su mamá. Ahora, si esta concepción se formase fuera de un seno materno, ¿quién debería prestar la sangre, el calor para formar el cuerpecito? Y además, siendo los miembros ternísimos, el aire mismo lo mataría; luego, ¿cuánta cautela no se necesita para el recién nacido? El calor, el frío, la misma estrechez del seno materno le pueden ser de muerte; he aquí el por qué de pañales, cuna, leche; si se quisiera dar otro alimento, el pequeño no sabría como masticarlo, así que se pondría en peligro su vida; pero después llega el tiempo en el cual se hace capaz de tomar otro alimento, de quitarse los pañales y se aprende a dar los primeros pasos. Mira, no estamos más que en la infancia y ya ha sufrido tres cambios; ahora, ¿qué se diría si este pequeño viéndose puesto en tierra para hacerle dar el primer paso, temiendo ser soltado por los brazos de la mamá, grita, llora y no quiere saber nada? Sería de lamentarse, porque en brazos de la mamá jamás se haría hombre, sin movimiento no se volvería fuerte ni desarrollado.
Ahora vengamos a la verdadera vida espiritual…
VERDADERA VIDA ESPIRITUAL. O SEA QUE LO ANTERIOR NO ES VERDADERA VIDA, O SEA SIGUE SIENDO LARVA
…ella se concibe en mi seno; mi sangre, mi Amor, mi aliento la forman;
· después la alimento a mi pecho, la fajo con mis gracias,
· luego paso a hacerla caminar con mis verdades, pero no es mi deseo formar una niña juguetona, sino formar una copia toda semejante a Mí,
por eso entran los cambios (circunstancias imprevistas…..por dentro y por fuera., distinta manera de orar, de relacionarnos con Dios.), que no son para otra cosa que para hacerla llegar a edad madura y darle todos aquellos privilegios y prerrogativas que contiene la verdadera vida espiritual, de otra manera permanecerá como niña en pañales, que en lugar de formar mi honor y mi gloria, formaría mi dolor y deshonor, y cuántas hay que permanecen solamente recién nacidas, o a lo más en pañales, y poquísimas son las que trabajan junto conmigo para hacer de ellas una copia de Mí.»
NO, no queremos llegar a ser niñas juguetonas, no queremos quedar siempre en pañales sin crecimiento verdadero, sin llegar nunca a la semejanza total con Jesús.
Todo lo anterior (conocido sobre la vida espiritual) es útil al principio, no se debe quitar, el alma sola deberá descubrirlo para que las pueda dejar.
13-28 Octubre 27, 1921 Estaba diciendo a mi siempre amable Jesús: “Hace ya mucho tiempo que no me pones dentro de Ti, yo ahí me sentía más segura, participaba más de tu Divinidad, y era como si la tierra no me perteneciera, y el Cielo fuera mi morada; ¿cuántas lágrimas no derramaba cuando tu Querer me ponía fuera de Ti? El sólo sentir el aire de la tierra me era de peso insoportable, pero tu Querer vencía y yo inclinando la frente me resignabºa. Ahora te siento siempre dentro de mí, y cuando deliro por verte, sólo con moverte en mi interior, o bien sacando un brazo me calmas y me das la vida; dime, ¿cuál es la causa?”
Y Jesús: “Hija mía, es justo, después de haberte llevado en mi interior toda mi Vida, es tu deber que me lleves a Mí en tu interior toda tu vida; y si te ponía en mi interior era para perfumar tu alma y extender en ti un nuevo cielo para volverla digna habitación de mi persona. Es verdad que te sentías más segura, y las alegrías llovían sobre ti, pero la tierra no es lugar de delicias, sino que el dolor es su herencia, y la cruz es el pan de los fuertes. Mucho más que debiendo establecer en ti el centro de mi Querer, era necesario que viviera en ti y que te sirviera como alma al cuerpo. Mi Voluntad jamás podía descender en un alma en modo singular y fuera de lo ordinario, si no tuviera sus prerrogativas distintas, como con mi amada Mamá, no podía descender Yo, Verbo Eterno, si Ella no hubiese tenido sus prerrogativas distintas y el soplo divino no hubiera soplado en Ella como a nueva creación, para volverla admirable a todos y superior a todas las cosas creadas. Así en ti,
· primero mi Humanidad ha querido hacer estable morada en ti para prepararte,
· y después te está dando la Vida de mi Voluntad como alma al cuerpo.
Tú debes saber que mi Voluntad debe ser como alma al cuerpo; mira, también en Nosotros sucede esto, entre las Tres Divinas Personas, nuestro amor es grande, infinito, eterno, pero si no tuviéramos una Voluntad que anima y da vida a este amor, nuestro amor estaría sin vida, sin obras; nuestra sabiduría llega a lo increíble, nuestro poder puede pulverizar todo en un minuto, y en otro minuto puede rehacerlo todo, pero si no tuviéramos una Voluntad que quisiera manifestar la maestría de nuestra sabiduría, como la manifestó en la Creación, en la cual todo ordenó y armonizó junto, y con su poder le dio su lugar en tal modo que no puede apartarse ni un tantito, tanto mi sabiduría como mi poder habrían estado sin hacer nada, y así de todos nuestros demás atributos.
· Ahora, así lo quiero, que mi Voluntad sea como alma al cuerpo;
el cuerpo sin el alma está sin vida, a pesar de que contiene todos los sentidos, pero no ve, ni habla, ni siente, ni obra, es casi una cosa inservible y tal vez aún insoportable, pero si está animado, ¿cuántas cosas no puede hacer? Y ¡oh! cuántos se vuelven inservibles e insoportables porque no están animados por mi Voluntad, parecen como instalaciones eléctricas sin luz, como máquinas sin movimiento, cubiertas de herrumbre y de polvo y casi impotentes al movimiento, ¡ah, cómo dan piedad! Entonces, cada cosa que no está animada por mi Voluntad es una vida de santidad que viene a faltar,
por eso quiero ser en ti como alma al cuerpo, y mi Voluntad hará nuevas sorpresas de creaciones, da nueva vida a mi amor, nuevas obras y maestría de mi sabiduría, y da nuevo movimiento a mi poder, por eso sé atenta y déjame hacer, a fin de que cumpla mi gran designio: Que la criatura sea animada por mi Voluntad”.
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Más argumentos:
. 26-20 Julio 14, 1929
..Después de esto me sentía oprimida al pensar en mi pobre existencia, especialmente en el estado en el cual me encuentro. ¡Cuántos cambios he debido sufrir, también por parte de Nuestro Señor! Pero mientras esto y otras cosas pensaba, que no es necesario ponerlas por escrito, mi dulce Jesús haciéndose ver en mi interior me ha dicho:
«Hija mía, mi amor por ti ha sido exuberante, y para conducirte a donde mi Querer Divino te quería, he debido tener diversos modos de obrar en los diferentes períodos de tu vida:
1. en el primer período mi amor y mi obrar fue para ti tan tierno, dulce, suave, y tan celoso, que sólo Yo quise hacer todo en tu alma, no quise a ningún otro, ni que ninguno supiese lo que Yo hacía en ti y te decía; era tanto mi celo, que te ponía en la impotencia de abrirte con ninguno, ni siquiera con tu confesor, quería estar solo en mi trabajo, libre, no quería que ningún otro entrase en medio, ni que pudiese juzgar lo que Yo hacía. Me interesaba tanto este período de tu vida, que me estaba al tú por tú contigo, puedo decir que mi amor usó todas las armas divinas, que haciéndote la guerra te asaltaba en todos los modos para que tú no pudieras resistir. Todo esto era necesario a mi amor, porque sabiendo lo que quería hacer de ti, nada menos que restablecer la Creación, dar los derechos de reinar a mi Divina Voluntad, hacer despuntar la nueva era en medio a la humana familia, por eso usó todas las artes y estratagemas para obtener el intento.
2. Ahora, después de que me aseguré de ti, y aseguré mi trabajo, se cambió mi modo de obrar, te hice romper el silencio y fue tal y tanto el ímpetu de mis enseñanzas y de mi decir, que puedo llamarte la cátedra de mi Divina Voluntad, la secretaria de sus más íntimos secretos, que no pudiendo contenerlos todos en ti, te ordenaba manifestarlos a mi ministro. Y éste mi obrar era necesario, de otra manera, ¿cómo se habría conocido mi Divina Voluntad?
3. Ahora hija mía, en este último período de tu vida, tú sientes otro modo de obrar mío, no te preocupes, déjame hacer y Yo sabré dar la última mano a mi trabajo. Ánimo pues, tienes la Divina Voluntad en tu poder, ¿de qué temes? Así que siempre adelante en mi Querer.»
¿Hemos entendido? Así debe ser nuestro progreso espiritual, nunca quedar estacionados, pues de esa manera Dios siempre quedará sin encontrar su finalidad.
