Material al ritmo de nuestros encuentros
2 de junio, 2020
Con la Divina Voluntad
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Audio explicativo del gráfico inferior
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CIC 521 : Todo lo que Cristo vivió hace que podamos vivirlo en Él y que Él lo viva en nosotros. «El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido en cierto modo con todo hombre»(GS 22, 2). Estamos llamados a no ser más que una sola cosa con Él; nos hace comulgar, en cuanto miembros de su Cuerpo, en lo que Él vivió en su carne por nosotros y como modelo nuestro:
«Debemos continuar y cumplir en nosotros los estados y misterios de Jesús, y pedirle con frecuencia que los realice y lleve a plenitud en nosotros y en toda su Iglesia […] Porque el Hijo de Dios tiene el designio de hacer participar y de extender y continuar sus misterios en nosotros y en toda su Iglesia […] por las gracias que Él quiere comunicarnos y por los efectos que quiere obrar en nosotros gracias a estos misterios. Y por este medio quiere cumplirlos en nosotros» (San Juan Eudes, Tractatus de regno Iesu).CIC

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Este es un resumen gráfico de como abordamos el tema de Jesús
¡Bendigamos a Dios con su misma bendición!
No dejes de escuchar tanto la grabación del encuentro como el audio explicando el gráfico a mano. Son complementarios.
….también Yo gritaré: “Libertad, libertad, vengan todos en mi Voluntad y gozareis la verdadera libertad!” Fuera de mi Voluntad, cuántos obstáculos no encuentra el alma, pero en mi Voluntad es libre, yo la dejo libre de amarme como quiera, es más, le digo: “Deja tus harapos humanos, toma lo divino, Yo no soy avaro ni celoso de mis bienes, quiero que tomes todo, ámame inmensamente, toma todo mi amor, haz tuyo mi poder, mi belleza hazla tuya, por cuanto más tomes tanto más estará feliz tu Jesús”.
Lecturas como complemento
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todo lo que hizo
Este 2 de junio vimos con más detalle el porqué las circunstancias de la vida son la materia prima o un velo con la que nos convertimos en REPETIDORES de la vida de Jesús. Por lo tanto, empezamos a conocer – según se lo revela a Luisa- lo que vino a hacer en la tierra y lo que hizo Jesús durante TODA SU VIDA: esto es lo que se repite en nosotros al llamar a la DV. También vimos que para que esto se de, ha de fundirse con El, con la DV, llamándola y teniendo todo el interior concentrado en «las operaciones del Verbo». Sabiendo esto, ahora, PODEMOS TOMARLO, hacerlo nuestro….trabajar con Dios en la salvación del mundo, pasado, presente y futuro!
23-26,6 Hija mía, en el alma hay dos caracteres: El humano y el divino. El divino desciende de la unidad, y el alma para recibir el carácter divino debe vivir en la unidad de mi Querer; en esta unidad, conforme ella forma sus actos, suben en la unidad de su Creador, en aquel acto único de Dios que, mientras en Dios mismo viene formado un solo acto, la luz de este acto solo desciende a lo bajo, inviste a todos y a todo, y abrazando todo da a cada uno el acto que se necesita con el multiplicar al infinito la multiplicidad de todos los actos posibles e imaginables; entonces, en cuanto la criatura hace sus actos en esta unidad adquieren los caracteres divinos que, mientras es un solo acto, encierran todos los actos juntos. ¡Oh!, cómo es bello hacer todo con un solo acto, sólo Dios tiene esta virtud tan potente,que con un solo acto hace todo, abraza todo, da el obrar a todo. Qué gran diferencia entre el carácter divino y el humano; el humano hace muchos actos, muchas obras pero queda siempre la criatura cercada en sus actos, parece que no tienen luz para extenderse y difundirse a todos, que no tienen pies para caminar: donde se hacen ahí quedan. Así que por cuanto una criatura deba hacer, sus actos son numerados, restringidos, y por eso el carácter del obrar humano es tan disímil del obrar de la unidad divina y de quien obra en ella, porque fácilmente queda anulada y sin germen de fecundidad. He aquí el por qué quiero que el alma viva en la unidad de mi Voluntad, para hacer adquirir los caracteres divinos, que son incancelables , eternos y como luz se difunden, se extienden, se multiplican, se dan a todos, es más, tienen el primado sobre los actos de todos. Si tú supieras cuánto placer toma la Divinidad al ver tu pequeñez subir en la unidad del acto único divino que jamás cesa para unir tus actos en nuestro acto solo, tú para darnos el tuyo y Nosotros para darte el nuestro e imprimir en ti el carácter de nuestro acto solo, nos pones en fiesta y sentimos la felicidad, la alegría de haber creado la Creación. Entonces, para ser más atenta, debes estar convencida de que tu vivir en nuestro Querer es la fiesta que puede dar la criatura a su Creador, y por cuantos actos haces en Él, tantas veces renuevas nuestras alegrías y nuestra felicidad por parte tuya y llevándonos en nuestro seno a toda la Creación, nos das la gloria y la correspondencia del amor porque fue creada por Nosotros”.
Para «subir en la unidad de la luz», hemos de atar nuestro «movimiento» de vida (el impulso vital) a la DV:
23-25,4 “Hija mía, cuando nuestra Divinidad formó la Creación puso como materia prima en todas las cosas la Divina Voluntad, y por eso todas las cosas tuvieron su forma, solidez, orden , belleza y, todo lo que hace el alma con esta materia prima de mi Voluntad- corriendo en ella un acto vital- da a todo lo que hace la forma de las bellas obras, todas ordenadas y sólidas, con la marca en cada obra de la Vida del Fiat Divino. En cambio quien no hace mi Voluntad y no la pone como materia prima en sus obras, tal vez hará muchas cosas, pero todas desordenadas, sin forma, sin belleza, todas desparpajadas, por lo que ella misma no sabrá reunirlas; sucedería como si alguien quisiera hacer el pan sin el agua: quizá tenga mucha harina pero faltando el agua faltaría la vida para poder formar el pan; otro tendría muchas piedras para construir pero no tiene la cal que reúne y solidifica las piedras juntas, así que tendrá un desorden de piedras pero jamás una habitación. Así son las obras sin la materia prima de mi Voluntad, solamente estorban, dan fastidio, disturbio, y si algún bien hacen es aparente, si algún bien hacen es aparente, si se tocan se encuentran frágiles y vacías de todo bien”.
20-27,8 El todo está que tu movimiento esté atado al de tu Creador :
Hija mía, todas las cosas tienen un movimiento continuo, porque habiendo salido de un Ente Supremo que contiene un movimiento lleno de vida, venía por consecuencia que todas las cosas salidas de Dios debían contener un movimiento vital que nunca cesa, y si cesa significa que cesa la vida. Mira, tú misma tienes un murmullo, un movimiento continuo en tu interior; más bien la Divinidad al crear a la criatura le daba la semejanza de las Tres Divinas Personas, ponía en ella tres movimientos que debían murmurar continuamente para unirse a aquel movimiento continuo y murmullo de amor de su Creador, y éstos son: El movimiento del latido del corazón que jamás cesa, la circulación de la sangre que siempre gira sin jamás detenerse, la respiración que jamás se detiene, esto en el cuerpo, y en el alma hay otros tres movimientos que murmuran continuamente: La inteligencia, la memoria y la voluntad. Por eso el todo está en que tu movimiento esté atado al movimiento de tu Creador para murmurar junto con su movimiento eterno,;así seguirás a mi Voluntad en su movimiento que jamás se detiene, en sus actos que jamás cesan y harás regresar tu movimiento al seno de tu Creador que con tanto amor espera el regreso de sus obras, de su Amor y de su murmullo..
27-30,5 Hija mía, cuando mi Querer Divino reina en el alma, Él toma la parte obrante y dirigente, no hay cosa que ella haga en que mi Querer Divino no ponga su acto primero para llamar a su acto divino sobre el acto de la criatura; así que si piensa, ahí forma su primer pensamiento y llama toda la santidad, la belleza, el orden de la inteligencia divina, y como la criatura no es capaz, ni tiene vacío suficiente para recibir nuestra inteligencia, mi Fiat, cada vez que hace su acto primero en la inteligencia de la criatura, con su potencia va ensanchando la capacidad de ella para encerrar nueva inteligencia divina en la mente de la criatura. Y mientras esto hace, da virtud y vuelve capaz a la criatura para poder respirar con el respiro divino, palpitar con su latido de luz, y sentirse circular en todo su ser, más que sangre, toda su Vida Divina. Por eso donde reina mi Querer es el actor continuado que jamás cesa de obrar y, haciéndose espectador, goza sus escenas divinas que Él mismo desarrolla en la criatura, y ella presta su ser como materia en sus manos, para hacerle desarrollar las escenas más bellas y deleitables que mi Fiat quiere hacer en el alma donde mi Querer Divino domina y reina”.
Impulso vital:
30-2 ,3 “Hija mía, mi Voluntad es incansable, queriendo mantener la vida, el orden, el equilibrio de todas las generaciones y del universo entero, no puede ni quiere cesar en su trabajo, mucho más que cada movimiento es como dado a luz por Ella y atado con vínculos inseparables. Imagen del aire que mientras ninguno lo ve, también da a luz el respiro en las criaturas, y es inseparable de la respiración humana, ¡oh! si el aire detuviera su trabajo de hacerse respirar, de un golpe cesaría la vida de todas las criaturas. Más que aire es mi Voluntad; el aire no es mas que un símbolo, imagen y que produce la vida de la respiración por la virtud vital de mi Querer Divino, mientras que la mía es Vida en Sí misma e increada. Ahora, Dios tiene establecidos todos los actos de las criaturas y el número de los actos de ellas; por eso el empeño de estos actos, porque establecidos por Dios vienen tomados por mi Divina Voluntad, los ordena y pone su Vida dentro de ellos, pero, ¿quién da el cumplimiento a estos actos establecidos por el Ser Supremo? Quien coopera y se hace dominar por la Voluntad Divina, con la cooperación y con su dominio siente el vínculo y la inseparabilidad de Ella, y siente correr su Vida Divina en sus actos. Mientras que cuando no coopera pierde el dominio de mi Voluntad Divina y en vez de hacer la mía, hace su voluntad y cada acto de voluntad humana forma un vacío para lo divino en el alma. Estos vacíos desfiguran a la pobre criatura, y como ha sido hecha para Dios, sólo Él puede llenar estos vacíos, porque los actos, cuyo número está establecido, debían servir para llenarla del Ser Divino. ¡Oh! cómo son horribles estos vacíos, se ven en ellos vías torcidas, actos sin principio divino y sin vida, por eso no hay cosa que arruine más a la criatura que su voluntad. Ahora, mi Voluntad es acto obrante e incesante dentro y fuera de la criatura, pero, ¿quién recibe su acto operante? Quien la reconoce en todos sus actos, quien la reconoce, la ama, la estima, la aprecia; con ser reconocida, mi Voluntad hace tocar con la mano su acto operativo e incesante, y la criatura siente los brazos de Ella en los suyos, la potencia de su movimiento en los suyos, su virtud vivificadora en su respiro, la formación de su Vida en el latido de su corazón, por todas partes, por dentro, por fuera, se siente vivificar, tocar, abrazar, besar por mi Voluntad. Y Ella, en cuanto ve que la criatura siente sus abrazos amorosos, se la estrecha más a su seno divino y va formando sus dulces cadenas de inseparabilidad entre Ella y su criatura amada. Parece que se siente pagada con ser reconocida por su trabajo incesante, y con su potencia quita el velo que la escondía a la criatura, y le hace conocer quién es quien forma la vida de todos sus actos. Por eso cuanto más la reconozcas, tanto más sentirás cuánto te ama y tú la amarás más.
(4) Además de esto, tú debes saber que el alma sin mi Divina Voluntad es como una flor cortada de la planta; pobre flor, le han quitado la vida, porque no está más unida a la raíz, y separada de ella no recibe más los humores vitales, que como sangre circulaban y la mantenían viva, fresca, bella, olorosa; ha perdido la raíz que como madre la amaba, la alimentaba y la tenía estrechada a su seno, y mientras la raíz se está bajo tierra, como sepultada viva para dar vida a las flores, hijas suyas, y hacerlas hacer una bella aparición, tanto de llamar la atención humana con su dulce encanto, pero como es cortada de la planta, como si hubiera perdido a la madre, parece que se pone en actitud de tristeza, pierde su frescura y termina por marchitarse. Tal es el alma sin mi Divina Voluntad, se separa de la raíz divina, que más que madre la amaba, la alimentaba, y mientras vive como sepultada, vive en todos sus actos y en el fondo de su alma para suministrarle los humores divinos, que como sangre hace circular en todos sus actos para mantenerla fresca, bella, perfumada por sus virtudes divinas, de formar el más bello y dulce encanto a la tierra y a todo el Cielo. Por lo tanto en cuanto se separa de mi Divina Voluntad, pierde a su verdadera Mamá, que con tantos cuidados maternos la custodiaba, la tenia estrechada a su seno, la defendía de todos y de todo, y termina por desfigurarse y marchitarse a todo lo que es bien, y llegan a sentir la triste melancolía porque viven sin Aquélla que la ha generado, sin la vida, las caricias de su Mamá. Así que se pueden llamar pobres huérfanas abandonadas, sin tutela, y quizá en manos de enemigos y tiranizada por las pasiones del propio yo. ¡Oh! si la raíz tuviera razón, ¿cuántos gritos desgarradores de dolor no emitiría al verse arrancar la vida de sus flores, y que la han obligado, como madre estéril, a permanecer sin la corona de sus hijos? Pero si no llora la planta, llora mi Voluntad al ver a tantos hijos suyos huérfanos, pero huérfanos voluntarios, que sienten todas las penas de la orfandad, mientras que su Madre vive y no hace otra cosa que llorar y llamar a la corona de sus hijos en torno a Sí”.
Para poder tomar hay que saber lo que se toma (que es lo mismo que «hacer uso de ellas»)
29-13,5 Tú debes saber que nuestras obras están llenas de vida, nuestra fuerza creadora tiene virtud de poner el germen vital en todas las obras que hacemos, y de comunicarla a las criaturas que hacen uso de ellas. La Creación está llena de nuestras obras creadoras, la Redención es un campo inmenso de nuestras acciones hechas para que llevaran la vida y el bien que contienen a las criaturas; así que estamos circundados por la magnificencia de nuestras obras, pero tenemos el dolor de que estas obras no son tomadas, y muchas ni siquiera conocidas por las criaturas, y por eso están para ellas como muertas, porque portan vida y producen frutos de vida por cuanto uso hacen de ellas, y tener tantas obras vitales expuestas, tantas propiedades nuestras sin producir los frutos que contienen; y mucho más, ver a las criaturas pobres, débiles y sin la vida del verdadero bien, nos duele tanto que tú no puedes comprender en qué condiciones de dolor nos ponen las criaturas. Nosotros nos encontramos en las condiciones de un padre que,teniendo muchos hijos prepara el alimento y mientras lo prepara, está todo en fiesta pensando que sus hijos no estarán en ayunas, sino que comerán de lo suyo; después pone la mesa, dispone los platos con la diversidad de alimentos que ha preparado, llama a los hijos a fin de que vengan a degustar los ricos alimentos que ha preparado, pero los hijos no escuchan la voz del padre y la comida queda sin que ninguno la toque. Cuál no es el dolor de este padre al ver que los hijos no se sientan a su mesa y no se alimentan de los alimentos que él ha preparado, el sólo ver la mesa llena de alimentos le produce dolor. Así estamos Nosotros al ver que las criaturas no se ocupan de las tantas obras que hemos hecho con tanto amor para ellas. Por eso, por cuanto más tomes de lo nuestro, más Vida Divina recibirás, nos volverás más contentos y nos cicatrizarás la llaga profunda de la ingratitud humana
Si prefieres escuchar todos estos textos:
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Instancias de la vida de Jesús donde se aprecia este «doble sentido» de TODA su Vida:
1.- Jesús EN EL VIENTRE MATERNO EN LOS NUEVE EXCESOS de amor. VER: https://fiatgarabandal.com/los-9-excesos-de-amor-de-jesus/
2.-JESUS DE NIÑO
12-30…..Tampoco mis actos fueron todos aparentemente grandes especialmente cuando Yo, pequeño, gemía, chupaba la leche de mi Mamá, me entretenía en besarla, acariciarla, entrelazar mis manitas a las suyas; más grande cortaba flores, tomaba el agua y otras cosas. Estos eran todos actos pequeños, pero estaban unidos en mi Querer, en mi Divinidad, y esto bastaba; y entonces se volvían tan grandes de poder crear millones y miles de millones de vidas. Así que mientras gemía, de mis gemidos salían vidas de criaturas; mamaba, besaba, acariciaba, pero eran vidas que salían; en mis dedos entrelazados con las manos de mi Mamá corrían las almas, y mientras cortaba las flores y tomaba el agua, eran almas que salían del latido de mi increado corazón y entraban. Mi movimiento fue continuo,
3.- JESÚS EN EL TALLER
11-29 Con su vida oculta, Jesús santificó y divinizó todas las acciones humanas.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, mi siempre amable Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, para que el alma pueda olvidarse de sí misma, debe hacer de manera que todo lo que hace y que le es necesario, lo haga como si Yo lo quisiera hacer en ella: si reza debe decir, es Jesús que quiere rezar, y yo rezo juntamente con ella; si debe trabajar, es Jesús que quiere trabajar, es Jesús que quiere caminar, es Jesús que quiere tomar alimento, que quiere dormir, que quiere levantarse, que quiere divertirse, y así de todo lo demás de la vida. Sólo así puede el alma olvidarse de sí misma, porque no sólo hará todo porque lo quiero Yo, sino que, porque lo quiero hacer Yo, me necesita propiamente a Mí”.
(3) Ahora, un día estaba trabajando y pensaba: “¿Cómo puede ser que mientras yo trabajo es Jesús que trabaja en mí y que sea Él mismo quien quiere hacer este trabajo?” Y Jesús:
(4) “Precisamente Yo y mis dedos que están en los tuyos, trabajan; hija mía, cuando Yo estuve en la tierra, ¿mis manos no se abajaban a trabajar la madera, a martillar los clavos, a ayudar en los trabajos de carpintería a mi padre putativo José? Y mientras esto hacía, con esas mismas manos, con esos dedos, creaba las almas, a otras las llamaba a la otra vida, divinizaba todas las acciones humanas, las santificaba dando a cada una un mérito divino, en los movimientos de mis dedos llamaba a reseña todos los movimientos de tus dedos y de los de todas las demás criaturas, y si Yo veía que los harían por Mí o porque Yo los quería hacer en ellas, Yo continuaba mi vida de Nazaret en ellas y me sentía como pagado por parte de ellas por los sacrificios, las humillaciones de mi vida oculta, dándoles a ellas el mérito de mi misma Vida. Hija, la vida oculta que hice en Nazaret no es valorizada por los hombres, sin embargo no podía haberles hecho más bien que con esa vida- después de la Pasión- porque abajándome Yo a todos aquellos actos pequeños y bajos, a aquellos actos que los hombres hacen en su vida diaria, como el comer, el dormir, el beber, el trabajar, el encender fuego, el barrer, etc., actos todos que nadie puede dejar de hacer, Yo hacía correr en sus manos una monedita divina y de precio incalculable. Así que si la Pasión los redimió, mi vida oculta cortejaba cada acción humana, aun la más indiferente, con mérito divino y de precio infinito.
(5) Mira, mientras tú trabajas, trabajando porque Yo quiero trabajar, mis dedos corren en los tuyos, y mientras trabajo en ti, en el mismo instante con mis manos creadoras, ¿a cuántos estoy sacando a la luz de este mundo? ¿A cuántos otros los llamo? ¿A cuántos otros santifico, a otros corrijo, a otros castigo, etc.? Entonces, tú estás también junto Conmigo creando, llamando, corrigiendo y demás, y así como tú no estás sola obrando, tampoco lo estoy Yo en mi obrar. ¿Te podría dar honor más grande?”
(6) Pero ¿quién puede decir lo que comprendía, el bien que se puede hacer tanto a nosotros como a todos los demás haciendo las cosas porque Jesús las quiere hacer en nosotros? Mi mente se pierde y por eso pongo punto.
4.- EL SUEÑO DE JESÚS
13-44,4 “Hija mía, brevísimo era mi sueño, pero dormía, pero no dormía para Mí sino para las criaturas. Yo, como cabeza representaba a toda la familia humana y debía extender mi Humanidad sobre todos, para darles reposo. Yo veía a todas las criaturas cubiertas por un manto de turbaciones, de luchas, de inquietudes; quién caía en la culpa y quedaba triste, quién dominado por tiránicas pasiones a las que quería vencer y quedaba turbado, quién quería hacer el bien y luchaba por hacerlo; en suma, no había paz, porque la verdadera paz se posee cuando la voluntad de la criatura regresa a la Voluntad de su Creador, de donde salió; fuera de su centro, separada de su principio no hay paz. Entonces, mi Humanidad durmiendo se extendía sobre todos, envolviéndolos como dentro de un manto, como la gallina cuando llama a sus pollitos bajo sus alas maternas para hacerlos dormir; así, extendiéndome sobre todos, llamaba a todos mis hijos bajo mis alas para dar, a quién, el perdón de la culpa, a quién la victoria sobre las pasiones, a quién la fuerza en la lucha, para dar a todos la paz y el reposo, y para no darles temor y darles ánimo lo hacía durmiendo, ¿quién teme de una persona que duerme?
5.- EL DESIERTO DE JESÚS 24-23-4
Hija mía, la compañía rompe la pena y la disminuye, en cambio el aislamiento la concentra, la duplica y la recrudece, y Yo quise ir solo al desierto para sentir en mi Humanidad toda la crudeza del aislamiento que había sufrido mi Divina Voluntad por tantos siglos por parte de las criaturas. Mi Humanidad debía ascender en el orden divino y descender en el orden humano para poder encerrar las penas del uno y del otro, y tomando Yo toda la parte penosa que dividía al hombre y a Dios, hacerlos entrar de nuevo al abrazo, al beso de su Creador. Pero no fue sólo esta la finalidad de mi ida al desierto, tú debes saber que nuestra Majestad adorable al formar la Creación, establecía que todo debía estar poblado de habitantes, la tierra debía ser fertilísima, rica de abundantes plantas, de modo que todos debían abundar de sus bienes. En cuanto pecó el hombre, se atrajo la indignación de la Justicia divina, y la tierra permaneció desértica, infecunda, y en muchos lugares despoblada, imagen de aquellas familias estériles donde no hay sonrisas, ni fiestas, ni armonía, porque sin prole no hay quien rompa la monotonía de dos cónyuges, y sobre su animo pesa la opresión del aislamiento que les lleva la tristeza, en cambio donde hay prole hay siempre qué hacer, qué decir y ocasión de festejar, tal fue la familia humana. Mira cómo el cielo está poblado de estrellas, la tierra debía ser el eco del cielo, llena de habitantes y debía producir tanto, de volverlos ricos y felices a todos. Entonces, en cuanto el hombre se sustrajo de mi Voluntad cambió su suerte, y Yo quise ir al desierto para volver a llamar las bendiciones de mi Padre Celestial, y volviendo a llamar a mi Voluntad a reinar, restablecer la tierra, poblarla en todas partes y fecundarla, de modo que la tierra producirá otras semillas más bellas para volverla centuplicada, más fecunda y de belleza deslumbrante. ¡Cuántas cosas grandes hará el reino de mi Fiat Divino, tanto, que todos los elementos están a la espera, el sol, el viento, el mar, la tierra y toda la Creación, para poner fuera de su seno todos los bienes y efectos que contienen, porque no reinando en medio de las criaturas aquella Divina Voluntad que domina en ellos, no ponen fuera todos los bienes que encierran en ellos, dándoles sólo lo que les conviene a título de limosna y de siervos, así que la tierra no ha producido todos los gérmenes, el sol, no encontrando todos los gérmenes, no produce todos los efectos y bienes que posee, y así de todo lo demás, por eso todos esperan el reino del Fiat, para hacer ver a éstos cuan ricos son y cuántas cosas admirables ha puesto en ellos su Creador por amor de aquellos que debían ser los hijos de su Querer”.
6.- TODA SU VIDA:
El alma en la Divina Voluntad ora como Jesús, satisface al Padre y repara por todos tal como lo hizo Él.
(1) Mientras estaba rezando, mi amable Jesús se puso junto, y oía que también Él rezaba y yo me puse a oírlo, entonces me dijo:
(2) “Hija mía, reza, pero reza como rezo Yo, es decir, vuélcate toda en mi Voluntad, y en Ella encontrarás a Dios y a todas las criaturas, y haciendo tuyas todas las cosas de las criaturas, las darás a Dios como si fuera una sola criatura, porque el Querer Divino es el dueño de todas y pondrás a los pies de la Divinidad, los actos buenos para darle honor y los malos para repararlos con la santidad, potencia e inmensidad de la Divina Voluntad a la que nada escapa. Esta fue la Vida de mi Humanidad en la tierra, por cuan Santa era mi Humanidad, tenía necesidad de este Divino Querer para dar completa satisfacción al Padre y redimir a las generaciones humanas, porque sólo en este Divino Querer Yo encontraba todas las generaciones pasadas, presentes y futuras y todos sus actos, pensamientos, palabras, etc., como en acto. Y en este Santo Querer, sin que nada me escapara, Yo tomaba todos los pensamientos en mi mente, y por cada uno en particular Yo me presentaba ante la Majestad Suprema y los reparaba y , en esta misma Voluntad descendía en cada mente de criatura, dándole el bien que había impetrado para su inteligencia; en mis miradas tomaba todos los ojos de las criaturas; en mi voz sus palabras; en mis movimientos los suyos; en mis manos sus obras; en mi corazón los afectos, los deseos; en mis pies los pasos; y haciéndolos como míos, en este Divino Querer mi Humanidad satisfacía al Padre y Yo ponía a salvo a las pobres criaturas y el Padre Divino quedaba satisfecho, no podía rechazarme siendo el Santo Querer Él mismo, ¿se habría rechazado Él mismo? Ciertamente que no; mucho más que en estos actos encontraba santidad perfecta, belleza inalcanzable y raptora, amor sumo, actos inmensos y eternos, potencia invencible. Esta fue toda la Vida de mi Humanidad en la tierra, desde el primer instante de mi concepción hasta el último respiro, para continuarla luego en el Cielo y en el Santísimo Sacramento. Ahora, ¿por qué no puedes hacerlo también tú? Para quien me ama todo es posible, unida Conmigo en mi Voluntad, toma y lleva ante la Majestad Divina en tus pensamientos, los pensamientos de todos; en tus ojos, las miradas de todos; en tus palabras, en los movimientos, en los afectos, en los deseos, todos los de tus hermanos para repararlos, para impetrar para ellos luz, gracia, amor. En mi Querer te encontrarás en Mí y en todos, harás mi Vida, rezarás como Yo, y el Padre Divino por esto quedará contento y todo el Cielo te dirá: “¿Quién nos llama en la tierra? ¿Quién es quien quiere encerrar este Santo Querer en sí, encerrando a todos nosotros juntos?” ¿Y cuánto bien no puede obtener la tierra haciendo descender el Cielo a la tierra?”
12-80,4 Y Él: “Hija mía, primero debía hacer conocer lo que hizo y sufrió mi Humanidad por fuera, para poder disponer a las almas a conocer lo que hizo mi Divinidad por dentro; la criatura es incapaz de comprender todo junto mi obrar, por eso voy manifestándome poco a poco. Después, a tu eslabón de conjunción Conmigo serán unidos los demás eslabones de las criaturas, y tendré una multitud de almas, que viviendo en mi Querer reharán todos los actos de las criaturas y tendré la gloria de tantos actos suspendidos hechos sólo por Mi, hechos también por las criaturas, y éstas de todas las clases: Vírgenes, sacerdotes, seglares, según su oficio no obrarán más humanamente, sino que penetrando en mi Querer sus actos se multiplicarán por todos en modo todo divino, y tendré la gloria divina por parte de las criaturas de tantos sacramentos recibidos y administrados en modo humano, otros profanados, otros enfangados por el interés, y de tantas obras buenas en las cuales quedo más deshonrado que honrado. Suspiro tanto este tiempo, tú reza y suspíralo junto Conmigo y no separes tu eslabón de unión con el mío, empezando tú la primera”.
6.- se APRECIA este doble sentido de toda la vida de Jesus muy claramente en las HORAS DE LA PASIÓN. Ver: https://fiatgarabandal.com/horas-de-la-pasion-texto-y-audio/
OTRAS KECTYRAS; 12-81 18-5,3 19-42,2
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EN NOSOTROS / LUISA
Razón de la VIGILIA de Luisa: 12-30
Jesús quiere los actos continuos de la criatura, no importa que sean pequeños, con tal que esté el movimiento, el germen. Él los une a los suyos y los hace grandes.
(1) Continuando mi habitual estado y estando un poco sufriente pensaba entre mí: “Cómo será que no me es dado poder encontrar reposo ni de noche ni de día; más bien, por cuanto más débil y sufriente, tanto más mi mente está despierta e imposibilitada para tomar reposo”. Y mi dulce Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, tú no sabes la razón, pero Yo la sé y ahora te la digo a ti. Mi Humanidad no tuvo reposo, y en mi mismo sueño no tuve tregua, sino que intensamente trabajaba y esto porque debiendo dar vida a todos y a todo y rehacer en Mí todo, me convenía trabajar sin interrumpir un instante, y quien debe dar vida debe ser un continuo movimiento y un acto jamás interrumpido, así que Yo estaba en continuo acto de hacer salir de Mí vidas de criaturas y de recibirlas. Si Yo hubiera querido reposar, ¿cuántas vidas no hubieran salido, cuántas no teniendo mi acto continuo no se hubieran desarrollado y hubieran quedado marchitas, cuántas no hubieran entrado en Mí faltándoles el acto de vida de quien es el único que puede dar vida? Ahora hija mía, queriéndote junto Conmigo en mi Querer, quiero tu acto continuo por lo que tu mente despierta es acto, el murmullo de tu oración es acto, los movimientos de tus manos, los latidos de tu corazón, el mover de tu mirada, son actos, serán pequeños, pero qué me importa, con tal que esté el movimiento, el germen, Yo los uno a los míos y los hago grandes y les doy virtud de producir vidas.
AL COMER
Luisa: 12-59 (6) “Hija mía, ¿qué dices? Calla, calla, no lo digas más. Debes saber que si tú no tuvieras necesidad de alimento, Yo haría morir de hambre a los pueblos, pero teniendo tú necesidad, pudiendo servir a tus necesidades, Yo, por amor tuyo y por causa tuya, doy las cosas necesarias a las criaturas, así que si te escuchara querrías mal a los demás; en cambio, con tomar el alimento y luego devolverlo, haces bien a los demás y tu sufrir me glorifica. Es más, cuántas veces mientras devuelves te veo sufrir, y como sufres en mi Voluntad Yo tomo tu sufrir, lo multiplico y lo divido a bien de las criaturas y gozo y digo entre Mí: Este es el pan de mi hija que Yo doy para bien de mis hijos”.
5-12,4
(4) Y Él: “Hija mía, no temas, cuando un alma hace todo por Mí, todo lo que toma, hasta los mismos consuelos, Yo lo
recibo como si restaurase mi cuerpo sufriente, y aquellos que le son dados los considero como si los dieran a Mí mismo, tanto que si no los dieran Yo sentiría pena por ello; pero para quitarte toda duda, cada vez que te den algún alivio y
sientas la necesidad de tomarlo, no sólo lo harás por Mí, sino que agregarás: “Señor, intento reconfortar tu cuerpo sufriente en el mío”.
PENAS DE ABANDONO, PRIVACION DE JESÚS 12-76
Efectos de las penas sufridas en la Voluntad de Dios.
(1) Continuando mi habitual estado, estaba toda afligida por la privación de mi dulce Jesús, sin embargo, trataba de estarme unida con Él haciendo las horas de la Pasión, estaba haciendo la de Jesús sobre la cruz, cuando lo he escuchado en mi interior, que uniendo las manos y con voz articulada ha dicho:
(2) “Padre mío, acepta el sacrificio de esta hija mía, el dolor que siente por mi privación,
¿no ves cómo sufre? El dolor la deja como sin vida, privada de Mí, tanto, que si bien escondido estoy obligado a sufrirlo junto con ella para darle fuerza, de otra manera sucumbiría. ¡Ah! Padre, acéptalo unido al dolor que experimenté sobre la cruz cuando fui abandonado aun por Ti, y concede que la privación que siente de Mí sea luz, conocimiento, Vida Divina en las demás almas y todo lo que conseguí Yo con mi abandono”.
(3) Dicho esto se ha escondido de nuevo. Yo me sentía petrificada por el dolor, y si bien llorando, he dicho: “Vida mía, Jesús, ¡ah! sí, dame las almas, y el vínculo más fuerte que te obligue a dármelas sea la pena desgarradora de tu privación, y esta pena corre en tu Voluntad a fin de que todos sientan el toque de mi pena y mi grito incesante y se rindan”. Después, ya en la tarde, el bendito Jesús ha venido y ha agregado:
(4) “Hija y refugio mío, qué dulce armonía hacía hoy tu pena en mi Voluntad. Mi Voluntad está en el Cielo, y tu pena encontrándose en mi Voluntad armonizaba en el Cielo y con su grito pedía almas a la Trinidad Sacrosanta, y mi Voluntad corriendo en todos los ángeles y santos, hacía que tu pena les pidiera almas a todos, tanto que todos han quedado tocados por tu armonía, y junto con tu pena todos han gritado ante mi Majestad: “¡Almas, almas!” Mi Voluntad corría en todas las criaturas y tu pena ha tocado todos los
corazones y ha gritado a todos: “¡Salvaos, salvaos!” Mi Voluntad se concentraba en ti y como refulgente sol se ponía como guardia de todos para convertirlos. Mira qué gran bien, sin embargo, ¿quién se ocupa en conocer el valor, el precio incalculable de mi Querer?”
34-29 (5) Ahora, estas almas que viven en mi Voluntad están dispuestas a recibir todas las penas de mi Humanidad, porque Ella está imposibilitada para sufrir, porque está gloriosa en el Cielo, así que mi Voluntad con su aliento omnipotente crea las penas, los dolores, y en ellas forma mi Humanidad viviente, que me suplen en todo, y son ellas las nuevas salvadoras que ponen la vida para salvar al mundo entero. Así que Yo desde el Cielo miro la tierra y encuentro a otros tantos Jesús, que llevados por la misma locura de mi amor, ponen la vida a costo de penas y muerte para decirme: ‘Soy tu copia fiel, las penas me hacen sonreír porque contengo a las almas’. Y Yo, ¡oh! cómo las amo, no me siento más solo, me siento feliz, victorioso, porque tener compañía en el desarrollar la misma vida, en el sufrir las misma penas, en el querer lo que Yo quiero, es mi más grande felicidad y mi paraíso en la tierra. Mira entonces cuántas cosas grandes, portentosas sabe hacer mi Divina Voluntad con tal que vivan en Ella, me forma mi misma Humanidad viviente y me procura las mismas alegrías de mi patria celestial, por eso lo que más te debe importar es vivir siempre en mi Voluntad, no pienses nada más, porque si lo haces siento en ti despedazado mi amor, y si supieras cuánto me cuesta el no ser amado aun por un momento, porque en aquel momento Yo quedo solo, me rompes la felicidad, y en mi delirio de amor voy repitiendo: ‘¡Cómo! Yo la amo siempre, y ella no’. Por eso sé atenta, que no quiero quedarme jamás solo”.
TE LLAMABA PARA DARTE EL DON DE MIS LÁGRIMAS 23-31,2
(2) “Hija mía, tú debes saber que en la Redención, fue encerrado el reino de mi Voluntad Divina, no hubo acto que Yo hiciera donde no encerrara el uno y la otra, con esta sola diferencia, que lo que pertenecía a la Redención lo manifestaba fuera, los hice conocer y de ellos hice don, porque debían servir como preparativo al reino de mi Divina Voluntad; en cambio los que pertenecían al reino de mi Fiat los retuve en Mí mismo, como suspendidos en mi misma Voluntad Divina. Ahora, tú debes saber que cuando nuestra Divinidad decide sacar un acto fuera de Sí misma, el hacer una obra, un bien, primero escogemos la criatura en la cual depositar nuestra obra, porque no queremos que lo que Nosotros hacemos quede en el vacío y sin efecto, y que ninguna criatura deba ser depositaria de nuestros bienes, por eso llamamos al menos a una, así si las otras criaturas, ingratas no quieren recibir nuestros bienes, al menos en ésta vienen depositadas nuestras obras, y cuando estamos seguros de esto, entonces obramos. En la Redención la depositaria de todos mis actos fue mi inseparable Mamá, se puede decir que cuando debía respirar, llorar, rezar, sufrir, y todo lo demás que Yo hice, primero la llamaba a Ella a recibir mis respiros, mis lágrimas, mi sufrir, etc., para depositarlos en Ella, y después respiraba, lloraba y rezaba, me hubiera resultado insoportable y de un dolor tal, que sobrepasaría cualquier otro dolor, si no hubiese tenido a mi Mamá, en la cual podía depositar mis actos. Ahora, estando encerrados en todos los actos de la Redención los del reino de mi Voluntad Divina, desde entonces te llamaba a ti, y así como depositaba en la Soberana del Cielo todo lo que correspondía al reino de la Redención, así depositaba en ti lo que corresponde al reino del Fiat Supremo. He aquí el por qué quiero que me sigas paso a paso, y si como pequeño niño lloraba, te quiero cerca para darte el don de mis lágrimas, que con ellas te conseguí el gran don de mi reino divino; si hablo, te quiero junto para hacerte el don de la palabra de mi
Voluntad; si camino, para hacerte el don de los pasos de Ella; si obro, para dotarte de sus obras; si rezo, para darte el don de mi oración para implorar su reino a la familia humana; si hago milagros, para darte el don del gran milagro de mi Voluntad, y por eso si doy la vista a los ciegos, te quito la ceguera de tu querer humano, para darte la vista de la mía; si doy el oído a los sordos, te hago el don de adquirir el oído de mi Querer; si doy la lengua a los mudos, te libero del mutismo de mi Querer; si enderezo a los lisiados, te enderezo en Él; si tranquilizo la tempestad con mi imperio, ordeno a la tempestad de tu voluntad humana que no ose agitar más el mar pacífico de la mía; en suma, no hay cosa que haga y sufra de la que no te haga un don, para poner en ti el reino de mi Querer, tan amado por Mí y formado en Mí mismo. Habría sido para Mí el más grande de mis dolores, que mientras formaba en Mí, en mi Humanidad, con tanto amor el reino de mi Querer Divino, finalidad primaria por la que vine a la tierra y formaba este mi reino para restablecerlo en las criaturas, no debía estar seguro, como lo estuve para la Redención, de que al menos una criatura debiera recibir el restablecimiento del reino del Fiat Divino, y por eso Yo miraba los siglos como un solo punto y te encontraba a ti, la elegida y desde entonces, dirigía y depositaba mis actos en ti para disponer en ti mi reino, y así como para el reino de la Redención no ahorré nada, ni fatigas, ni penas, ni oraciones, ni gracias, ni siquiera la misma muerte para poder dar a todos gracias y medios suficientes y abundantes para que todos pudiesen salvarse y santificarse, a pesar de que ponía y depositaba al seguro el todo en la Celestial Reina, así para el reino de mi Querer, a pesar de que pongo todo al seguro en ti, estoy dando tanto, no ahorro nada, ni enseñanzas, ni luz, ni gracias, ni alicientes, ni promesas, de modo que si todos quieren recibir el gran bien de mi Voluntad para hacerla reinar en ellos, todos encontrarán medios y ayudas sobreabundantes para vivir un bien tan grande, por eso tu venida a la tierra en el tiempo era esperada por Mí con tanto amor, con tal ansia, que tú no puedes ni siquiera imaginar, porque quería depositar los tantos actos suspendidos, hechos por mi Humanidad para formar el reino del Fiat Supremo; si tú supieras qué significa un acto suspendido hecho por tu Jesús, ¡oh! cómo te apresurarías a recibir todo el depósito de mis actos para dar vida a estos actos suspendidos, porque ellos contienen tantas Vidas Divinas, y te apresurarías a hacerlos conocer a las otras criaturas”.
4-85 Eficacia de las intenciones. (en la Divina Voluntad)
(1) Esta mañana mi adorable Jesús no venía. Entonces, mientras mi mente estaba ocupada en considerar el misterio de la coronación de espinas, me he acordado que estando ocupada otras veces en este misterio, el Señor se complacía en quitarse de su cabeza la corona de espinas y clavarla en la mía, y he dicho en mi interior: “Ah Señor, ya no soy digna de sufrir tus espinas”.
(2) Y Él, ha venido de improviso y me ha dicho:
(3) “Hija mía, cuando tú sufres mis mismas espinas, tú me consuelas, y sufriéndolas tú Yo me siento completamente libre de esas penas; cuando te humillas y te crees indigna de sufrirlas, entonces me reparas los pecados de soberbia que se cometen en el mundo”.
(4) Yo he agregado: “¡Ah! Señor, por cuantas gotas derramaste, por cuantas espinas sufriste, por cuantas heridas, tanta gloria intento darte por cuanta gloria deberían darte todas las criaturas si no existiera el pecado de soberbia, y tantas gracias intento pedirte para todas las criaturas para hacer que este pecado se destruya”.
(5) Mientras esto decía, he visto que Jesús contenía en Él a todo el mundo, como una máquina contiene en sí los objetos, y todas las criaturas se han movido en Él, y Jesús se movía hacia ellas, y parecía que Él tuviese la gloria de mi intención y las criaturas hubieran regresado a Él para poder recibir el bien prestado por mí para ellas. Yo he quedado estupefacta, y Jesús viendo mi estupor ha dicho:
(6) “Parece sorprendente todo esto, ¿no es verdad? No obstante parece cosa de nada lo que tú has hecho, sin embargo no es así; ¿cuánto bien se podría hacer con repetir esta intención y no se hace?”
(7) Dicho esto ha desaparecido
4-2 “Mira cuántas llagas me han abierto y la necesidad del estado continuo de víctima, de tus sufrimientos, porque no hay momento en que dejen de ofenderme, y siendo continuas las ofensas, continuos deben ser los sufrimientos y las plegarias para aliviarme en algo; y si te ves suspendido el sufrir, tiembla y teme, porque no viéndome aliviado en mis penas, no vaya a ser que les conceda a los enemigos esa libertad tan deseada por ellos”.
EN EL OBRAR 12-39
Obrando en el Divino Querer, lo humano queda como suspendido y obra y toma lugar la Vida Divina.
(1) Continuando mi habitual estado, trataba de fundirme en el Divino Querer, y mi dulce Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, cada vez que el alma entra en mi Querer y reza, obra, sufre, etc., tantas nuevas bellezas divinas adquiere, así que un acto de más o de menos hecho en mi Voluntad, es una belleza de más o de menos que el alma adquiere, no sólo, sino que en cada acto de más que hace en mi Voluntad, toma una fuerza, una sabiduría, un amor, una santidad, y otras cosas divinas de más, y mientras toma las cualidades divinas deja las humanas, más bien obrando en mi Querer lo humano queda como suspendido, y obra y toma lugar la Vida Divina, y mi amor tiene el desahogo de tomar actitud de obrar en la criatura”.
12-81, 4 “Hija amada, parto de mi Vida, ven en mi Voluntad, ven a ver cuánto hay que sustituir a tantos actos míos suspendidos aún y no sustituidos por parte de las criaturas. Mi Voluntad debe ser en ti como la primera rueda del reloj, si ella camina todas las demás ruedas caminan, y el reloj señala las horas, los minutos, así que todo el acuerdo está en el movimiento de la primera rueda, y si la primera rueda no tiene movimiento, queda detenido. Así, la primera rueda en ti debe ser mi Voluntad, que debe dar movimiento a tus pensamientos, a tu corazón, a tus deseos, a todo, y como mi Voluntad es la rueda central de mi Ser, de la Creación, y de todo, tu movimiento saliendo de este centro vendrá a sustituir a tantos actos de las criaturas, multiplicándose en los movimientos de todos, como movimiento central, vendrá a poner a mi Trono por parte de las criaturas, los actos de ellas, sustituyéndose a todo. Por eso sé atenta, tu misión es grande, es toda divina”.
14-55 El alma en la Divina Voluntad recibe todos los bienes del obrar de Jesús.
(1) Continuando mi habitual estado, estaba pensando en todo lo que mi dulce Jesús ha hecho y sufrido para salvar las almas, y Él al venir me ha dicho:
(2) “Hija mía, todo lo que hizo mi Humanidad, oraciones, palabras, obras, pasos y penas, está en acto de darse al hombre, pero, ¿quién lo toma? ¿Quién recibe el injerto de mi obrar? Quien se acerca a Mí y uniéndose Conmigo reza, recibe el injerto de mi oración y los bienes que ella contiene; quien habla, enseña, unido Conmigo, recibe el injerto y los frutos de mis palabras; y así quien obra, quien sufre unido Conmigo, recibe el injerto y los bienes que hay en mis penas y obras, de otra manera todos los bienes que adquirí para la criatura quedan suspendidos, y no quedando injertada Conmigo, no disfruta de los bienes que mi Humanidad con tanto amor quiere dar; si no hay unión los bienes de uno quedan como muertos para el otro. Imagínate una rueda, el centro de la rueda es mi Humanidad, los rayos son todo lo que hice y sufrí, la circunferencia donde quedan fijados los rayos es toda la familia humana que gira en torno al centro; ahora, si esta circunferencia, este segundo círculo de la rueda no se acerca para recibir la fijación de los rayos, éstos quedan suspendidos y no pueden comunicar los bienes que el centro de la rueda contiene. ¡Oh! cuánto sufro al ver tantos bienes míos suspendidos, que la ingratitud humana no sólo no recibe sino desprecia y pisotea, por eso con tanta ansia voy en busca de las almas que quieren vivir en mi Querer, para poder fijar en ellas los rayos de mi rueda, y mi Voluntad les dará gracia para poder formar la circunferencia del segundo círculo de la rueda y recibirán todos los bienes que las demás me rechazan y desprecian”.
EL “TE AMO” DE LA CREATURA, 35-2 —–24-10 24-24 24-9
“Hija mía, te amo, te amo, y tú dime que me amas para poder apoyar mi gran te amo sobre tu pequeño te amo y Yo, lanzándolo en la inmensidad de mi Fiat te hago amar por todos y por todo, y tú me amas por todos y por todo. Soy la inmensidad y me agrada dar y recibir de las criaturas mi amor inmenso, porque doy y recibo las armonías, las múltiples notas, las dulzuras, los sonidos encantadores y raptores que hay en mi amor. Cuando mi Voluntad ama, el cielo, el sol, la Creación toda, los ángeles, los santos, todos aman junto Conmigo, y se ponen atentos para esperar el te amo de aquél a quien ha sido dirigido su te amo, y por eso sobre las alas de mi Querer envío a todos tu te amo, como para pagarles el que todos te hayan amado junto Conmigo. Si se ama es porque se quiere ser amado, no ser correspondido en el amor es la pena más dura que hace dar en delirio, es el clavo más traspasante, que sólo puede ser quitado por la medicina, el bálsamo del amor correspondido”.
CUANDO EL PECADOR SE ARREPIENTE, CORRE EL DOLOR DE JESUCRISTO 18-8,9 (nos podemos confesar «en la DV»)
“Hija mía, Yo tuve un dolor especial por cada pecado, y sobre mi dolor estaba suspendido el perdón al pecador. Ahora, este mi dolor está suspendido en mi Voluntad, esperando al pecador cuando me ofende, a fin de que doliéndose de haberme ofendido descienda mi dolor a dolerse junto con el suyo, y pronto darle el perdón; ¿pero cuántos me ofenden y no se duelen? Y mi dolor y perdón están suspendidos en mi Voluntad y como aislados. Gracias hija mía, gracias por venir en mi Voluntad a hacer compañía a mi dolor y a mi perdón. Continúa girando en mi Voluntad y haciendo tuyo mi mismo dolor, grita por cada ofensa: ‘dolor, perdón’, a fin de que no sea Yo solo a dolerme y a impetrar el perdón, sino que tenga la compañía de la pequeña hija de mi Querer que se duele junto Conmigo”
LA VIDA DIVINA EN ACTO DE SURGIR A CADA LLAMADA 24-8,2
“Hija mía, cuando la luz de mi Fiat quiere manifestarse y el alma no le presta atención, el parto que Él quiere poner fuera para comunicarlo a las criaturas queda abortado, y no reciben la vida de nuestro parto de luz, ¡y si tú supieras lo que significa hacer abortar nuestra luz! Debes saber que cuando nuestro Fiat quiere manifestar una verdad, pone en actividad a todo nuestro Ser, y regurgitando de amor, de luz, de potencia, de sabiduría, de belleza y bondad, forma el parto de la verdad que quiere poner fuera, y como todas nuestras cualidades se ponen en acto de surgir, no podemos contenerlo y desbordamos fuera nuestro parto para hacer don de él a la criatura, y si ella no le presta atención, hace abortar nuestro amor, nuestra luz, hace abortar nuestra potencia, sabiduría, belleza y bondad, las hace morir en el momento de nacer y ella pierde nuestro amado parto y no recibe nuestra Vida que por medio de la verdad le queríamos dar, y Nosotros quedamos con el dolor de haber abortado y sentimos reentrar en Nosotros el bien que queríamos dar a las criaturas, porque si la criatura aborta pierde el parto; en cambio Nosotros no lo perdemos, sino que reentra en Nosotros- es para la criatura que queda abortado. Por eso sé atenta cuando sientas que el mar de luz de mi Fiat forma sus olas para desbordar fuera, para sacar el parto de sus verdades”.
OTROS TANTOS JESUS
11-139 Diciembre 9, 1916
Jesús quiere encontrarse a Sí mismo en el alma, y que haga lo que hizo Él.
(1) Estaba afligida por la privación de mi dulce Jesús, y si viene, mientras siento que respiro un poco de vida, quedo más afligida al verlo más afligido que yo y que no quiere saber de aplacarse, pues las criaturas lo obligan, le arrancan otros flagelos; pero mientras flagela llora por la suerte del mundo y se oculta dentro de mi corazón, casi para no ver lo que sufre el hombre, parece que no se puede vivir más en estos tristes tiempos, y además parece que se está solo al principio de ellos. Entonces mi dulce Jesús, estando yo pensativa por mi dura y triste suerte de deber estar casi continuamente privada de Él, vino y poniéndome un brazo al hombro me ha dicho:
(2) “Hija mía, no acrecientes mis penas con afligirte, son ya demasiadas, Yo no espero esto de ti, es más, quiero que hagas tuyas mis penas, mis oraciones y todo Yo mismo, de modo que pueda encontrar en ti otro Yo mismo, en estos tiempos quiero grandes satisfacciones y sólo quien hace suyo a Mí mismo me las puede dar. Y lo que en Mí encontró el Padre, es decir, gloria, complacencia, amor, satisfacción, completas y perfectas, para bien de todos, Yo lo quiero encontrar en estas almas, como otros tantos Jesús que lo hagan a la par de Mí, y estas intenciones las debes repetir en cada hora de la Pasión que hagas, en cada acción, en todo, y si no encuentro mis satisfacciones, ¡ah, para el mundo será el fin! Los flagelos lloverán a torrentes. ¡Ah hija mía! ¡Ah hija mía!”
(3) Y ha desaparecido.
13-31 Yo en seguida he añadido: “Amor mío, perdóname, creía que me querías dejar a oscuras, por eso he dicho ¿qué haces? Pero tratándose de mi voluntad llévatela y haz lo que quieras”. Ahora, mientras Jesús se llevaba esta pequeña luz en sus manos, no sé decir lo que sucedía, me faltan las palabras para expresarme, sólo recuerdo que la pequeña luz la ponía de frente a su persona, y la pequeña luz recibía todos sus reflejos, de modo que formaba otro Jesús, y cada vez que mi voluntad repetía los actos, tantos Jesús se multiplicaban. Y mi Jesús me ha dicho:
(4) “¿Ves qué significa vivir en mi Querer? Es multiplicar mi Vida por cuantas veces se quiere, es repetir todo el bien que mi Vida contiene”.
16-55 Entonces yo me he abandonado en el Querer Supremo, y girando en Él hacía correr mis pensamientos, mis palabras, mis reparaciones, etc., en cada inteligencia creada y en todo lo demás del obrar humano, y conforme hacía mis actos quedaba formado Jesús, ¡cómo era bello y encantador ver tantos Jesús por doquiera que pasaba el pasaporte de la luz de la eterna Voluntad! Después me he encontrado en mí misma y he encontrado a Jesús que estaba agarrado a mi cuello, y estrechándome toda me parecía que hacía fiesta, como si yo fuera la causa de multiplicar su Vida para darle el honor y la gloria de otras tantas Vidas Divinas. Entonces le he dicho:
(4) “Amor mío, no me parece cierto que yo pueda multiplicar tu Vida para darte el gran honor de tantas Vidas Divinas; además, Tú te encuentras por todas partes, por tanto, es en virtud de Ti mismo que surge a cada acto esta Vida, no en virtud mía, yo quedo siempre la pequeña niña que no es buena para nada”.
(5) Y Jesús: “Hija mía, todo lo que tú dices es verdad, Yo me encuentro por todas partes, pero es mi potencia, inmensidad y omnividencia lo que me hace encontrar, no es el amor y el obrar de la criatura en mi Voluntad lo que me hace encontrar y me multiplica; en cambio cuando el alma entra en mi Querer, es el amor de ella, son sus actos que llenándose de virtud divina hacen surgir mi Vida, según que sus actos más o menos se extienden y sean hechos. He aquí por qué mi fiesta al ver que la criatura toma de lo mío y me da mi amor, mi gloria y hasta mi misma Vida, es tanto mi contento que a la criatura no le es dado comprenderlo mientras vive en el exilio, pero lo comprenderá en la patria celestial, cuando se vea correspondida con otras tantas Vidas Divinas por cuantas ha formado en la tierra”.
21-1 Después de esto, habiendo recibido la santa Comunión, estaba diciendo a mi amado Jesús: “Amor mío y vida mía, tu Voluntad tiene virtud de multiplicar tu Vida por cuantos seres existen y existirán sobre la tierra, y yo en tu Querer quiero formar tantos Jesús para darte todo entero a cada alma del purgatorio, a cada bienaventurado del Cielo, a cada viviente sobre la tierra”. Ahora, mientras esto decía, mi celestial Jesús me ha dicho:
(5) “Hija mía, para quien vive en mi Querer, Éste es exactamente lo que hace: multiplica los actos del alma en virtud suya por cuantos son los seres creados, el alma recibe la actitud divina, y su acto se hace acto de todos. Es precisamente este el obrar divino: Un acto que hace se multiplica en tantos, que todos pueden hacer suyo aquel acto como si hubiera sido hecho por cada uno, mientras que el acto ha sido uno, así que el alma donde reina mi Querer se pone en las condiciones de Dios mismo, sea de gloria, sea de dolor, según que las criaturas lo reciban o lo rechacen; la gloria que su acto puede llevar, el bien y la Vida de Jesús a todos, es grande, exuberante, infinito; el dolor de que no todas las criaturas tomen aquel bien y de que mi misma Vida quede suspendida, sin llevar lo útil de mi Vida Divina, es dolor que supera todo dolor”.
22-9 ….“Son mis acostumbradas necedades, ¿cómo puedo yo formar tantos Jesús? Esto es imposible. Y mi amado Jesús moviéndose en mi interior me ha dicho:
(2) “Hija mía, así como en la hostia Sacramental están los pequeños accidentes del pan y dentro de ellos se esconde tu Jesús vivo y verdadero, y tantos Jesús por cuantas hostias hay así, en el alma, están los accidentes de la voluntad humana, no sujetos a consumirse como los accidentes de mi Vida Sacramental, por eso más afortunados y más sólidos y así como la Vida Eucarística se multiplica en las hostias, así mi Voluntad Divina multiplica mi Vida en cada acto de voluntad humana, la cual más que accidente se presta a la multiplicación de mi Vida.
34-12 Ahora, si mi Voluntad te hubiera dado la libertad de hacer actuar a la tuya, incluso en las cosas más pequeñas e inocentes, no habría podido formar tu Jesús en ti, y Yo de voluntad humana no puedo ni quiero vivir, ni mi Querer habría tomado el empeño de formarme en el alma si no estuviera seguro que Yo encontrara mi misma Voluntad, de la que estaba animada mi Humanidad; será propiamente esto su reino sobre la tierra, el formar tantos Jesús por cuantas criaturas quieran vivir de Voluntad Divina; con Jesús en las almas su reino tendrá su suntuosidad, sublimidad, su esplendor de cosas inauditas, y estará seguro, y entonces en el reino de mi Fiat Divino tendré tantos Jesús vivientes que me aman, me glorifican y me darán gloria completa. Por eso suspiro tanto este reino, también tú suspíralo, no te ocupes de otra cosa, déjame hacer, confía en Mí, y Yo pensaré en todo”.
(5) Después de esto continuaba pensando en la Divina Voluntad, y mi dulce Jesús ha agregado:
(6) “Hija mía, la luz, símbolo de mi Querer Divino, la naturaleza de ella es el expandirse cuanto más puede, y se encuentra en todos, no niega a ninguno su luz, la quieran o no la quieran, a lo más puede suceder esto, que quien la quiere utiliza la luz y se sirve de ella también para hacer obras grandes, en cambio quien no la quiere no hace ningún bien, pero no puede negar que ha recibido el bien de la luz. Tal es mi Voluntad, más que luz se expande por todas partes, inviste a todos y todo, y la señal de que el alma la posee es sentir la necesidad junto con Ella de darse a todos, hacer bien a todos, con sus actos corre a todos y quisiera hacer tantos Jesús para darlo a cada uno. Mi Voluntad es de todos, soy Jesús de todos, y por eso sólo estoy contento cuando la criatura hace suya mi Voluntad, mi Vida, y me quiere dar a todos, ella es mi alegría y mi fiesta continua”.
34-13…. por eso exhibo mi fuerza para sostener su debilidad, mis penas para ayuda de las suyas, mi Amor para esconder el suyo en el mío, mi Santidad para cubrirla, mi Vida como apoyo y sostén de la suya y para servirle de modelo, en suma, mi Divina Voluntad debe encontrar tantos Jesús por cuantas criaturas quieran vivir de mi Voluntad y entonces, Ella no encontrará más obstáculo de parte de ellas porque Yo las tendré escondidas en Mí y tendrá que hacer más Conmigo que con ellas, y las criaturas encontrarán todas las ayudas necesarias, sobreabundantes, para vivir de mi Voluntad. Es costumbre de Dios que cuando quiere una cosa, da todo lo que se requiere para hacer que lo que quiere tenga su cumplimiento. Por eso quisiera que sepan las criaturas que Yo me pongo a disposición de aquellos que quieren vivir de mi Voluntad, ellos encontrarán mi Vida que suplirá a todo lo que se requiere para hacerlos vivir en el mar de mi Querer Divino, de otra manera su pequeño campito en mi Inmensidad quedará sin trabajo, y por lo tanto sin fruto, sin felicidad y sin alegría, serán como aquellos que viven bajo el sol sin jamás hacer nada, y el sol servirá para quemarlos y para darles una sed ardiente de sentirse morir. Así que todas las criaturas, por razones de creación se encuentran todas en esta Inmensidad, pero si su voluntad no está con la mía, viven a sus expensas, se sentirán quemar todos los bienes y tendrán la sed de las pasiones, del pecado, de las debilidades, que las atormentarán. Por eso no hay mal mayor que no vivir de mi Voluntad”.
12-41 Abril 8, 1918
Diferencia entre vivir unido con Jesús, y vivir en el Divino Querer.
(1) Volviendo sobre el punto del vivir en el Divino Querer, se me había dicho que es como vivir en el estado de unión con Dios, y mi siempre amable Jesús al venir me ha dicho:
(2) “Hija mía, hay gran diferencia entre el vivir unido Conmigo, y vivir en mi Querer”.
(3) Y mientras esto decía, me ha extendido los brazos y me ha dicho:
(4) “Ven en mi Querer aunque sea por un solo instante y verás la gran diferencia”.
(5) Yo me he encontrado en Jesús, mi pequeño átomo nadaba en el Querer Eterno, y como este Querer Eterno es un acto solo que contiene todos los actos juntos, pasados, presentes y futuros, yo, estando en el Querer Eterno tomaba parte en aquel acto único que contiene todos los actos, por cuanto a criatura es posible. Yo tomaba parte también en los actos que no existen aún y que deberán existir hasta el fin de los siglos, y hasta que Dios sea Dios, y también por éstos yo lo amaba, lo agradecía, lo bendecía, etc., no había ni un solo acto que se me escapara, y ahora tomaba el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, lo hacía mío, como era mío su Querer, y lo daba a Ellos como mío. Cómo estaba contenta por poder darles el amor de Ellos como mío, y porque Ellos encontraban su pleno contento y su desahogo completo al recibir de mí su amor como mío; ¿pero quién puede decirlo todo? Me faltan las palabras. Entonces el bendito Jesús me ha dicho:
(6) “¿Has visto qué cosa es vivir en mi Querer? Es desaparecer, es entrar en el ámbito de la Eternidad; es penetrar en la omnividencia del Eterno, en la mente increada, y tomar parte en todo por cuanto a criatura es posible, y en cada acto divino; es disfrutar aún estando en la tierra de todas las cualidades divinas; es odiar el mal en modo divino; es expandirse a todos sin agotarse, porque la Voluntad que anima a esta criatura es Divina; es la santidad aún no conocida, que haré conocer, que pondrá el último adorno y el más bello y el más refulgente de todas las demás santidades, y será corona y cumplimiento de todas ellas.
(7) Ahora, vivir unido Conmigo no es desaparecer, se ven dos seres juntos, y quien no desaparece no puede entrar en el ámbito de la eternidad para tomar parte en todos los actos divinos. Pondera bien y verás la gran diferencia”.
Para conocer mejor en qué consiste ese intercambio de vida: lo que le damos y lo que nos da¬¬
Nosotros, lo que le damos [36¬9, 2) “Hija mía, todo salió de Nosotros y fue modelado por nuestras manos creadoras, el alma y el cuerpo, por eso todo debe ser nuestro, lo uno y lo otro; es más, hicimos del cuerpo un órgano, y cada acto que debía hacer, hecho para cumplir la Divina Voluntad, debía formar una tecla, la cual debía encerrar muchas notas y conciertos de música, distintos entre ellos, y el alma debía ser la que con la unión del cuerpo debía formar la voz, el canto, y tocando estas teclas debía formar las músicas más bellas….Hija mía, si la criatura debiera darnos únicamente lo que es espiritual, poco podría darnos, en cambio, con darnos aun sus pequeños actos naturales, puede darnos siempre, y estamos en continuas relaciones, la unión entre ella y Nosotros no se rompe jamás. Mucho más, que las cosas pequeñas están siempre entre las manos, al alcance de los pequeños y de los grandes, de los ignorantes y de los sabios; el respirar, el moverse, el atenderse a sí mismo en las cosas personales, es de todos y no cesan jamás, y si esto es hecho para amarme, para formar la Vida de la Divina Voluntad en ellos, es nuestro triunfo, nuestra victoria y la finalidad para la cual los hemos creado. Ve entonces cómo es fácil el vivir en nuestro Querer, la criatura no debe hacer cosas nuevas, sino lo que hace, esto es, desarrollar su vida como se la hemos dado en nuestra Voluntad”.
Dios, lo que nos da [ 34¬20,6 “Hija de mi Querer, cómo gozo al ver que mi Divina Voluntad pone de lo suyo en el acto de la criatura, y como el acto de ella es pequeño, se deleita de perderlo en su acto grande, que no tiene confines, y como triunfante dice: ‘He vencido, la victoria es mía’, y Yo en cada acto de mi Voluntad en ella hago mi fiesta. Ahora, tú debes saber que es tanta la complacencia de nuestro Ser Supremo al ver perdido el pequeño acto humano, perdido, fundido, como si hubiera perdido la vida para dar vida a la nuestra, que elevamos este acto, que llamamos acto nuestro, en la altura de nuestro acto eterno. Toda la eternidad se pone en torno y circunda este acto y todo lo que ha sido hecho y se hará en el giro de Ella, se funden con este acto, de modo que toda la eternidad pertenece a este acto, este acto queda en el seno del Eterno y forma una fiesta de más a nuestro Ser Supremo, por tanto una fiesta de más a todo el Cielo, y una ayuda, fuerza y defensa a toda la tierra.
VÍDEO
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